La inmigración como herramienta política de los populistas

Marios Kaleas analiza cómo la inmigración se ha convertido en un campo de confrontación política, con la explotación de la ignorancia y la indignación.
En una era donde las posiciones políticas son alimentadas por videos de comunicación, la inmigración ha declinado en un campo central de confrontación política estéril. La esencia se ve socavada por la explotación de la ignorancia.
Los demagogos explotan las grietas de la ignorancia, ofreciendo respuestas fáciles a preguntas complejas. Las imágenes de personas hacinadas y los datos estadísticos se utilizan para alimentar el miedo y la división.
Los políticos populistas buscan el poder con frases virales y prejuicios obsoletos. Los autoproclamados jueces del sentido común chantajean a la sociedad para que acepte su absurdo.
La política nacional evita inclinarse ante estas fanfarrias, estableciendo estructuras funcionales y cooperando con las instituciones europeas. Algunos hablan de 'perritos falderos', evitando políticas realistas.
La más mínima insinuación de protección fronteriza disuasoria se interpreta como xenofobia. La humanidad sin organización evoluciona hacia el caos.