Protesta con camellos en Budapest destaca la preocupación por la sequía

Aproximadamente 100 manifestantes marcharon en Budapest con camellos hacia el Ministerio de Agricultura para crear conciencia sobre la sequía y la desertificación en Hungría.
Los manifestantes piden al gobierno que designe zonas adecuadas para la retención de agua y que promueva el uso sostenible de la tierra. László Kúlsar, agricultor y organizador de la protesta, enfatizó la necesidad de restaurar las condiciones necesarias para la producción agrícola.
Hungría es considerado uno de los países más vulnerables a la sequía dentro de la Unión Europea, con el 63% de su territorio en estado de alerta, según el Observatorio Europeo de la Sequía.
El gobierno afirma que está trabajando para lograr un uso más sostenible de los recursos y ha asignado 422 millones de euros para optimizar el consumo por parte del sector agrícola en los últimos 7 años.