Chipre: Percepciones arraigadas y el problema de Chipre

Un psicograma político de la sociedad chipriota analiza las percepciones arraigadas con respecto al problema de Chipre, 51 años después del golpe y la invasión turca. La falta de madurez y educación política, así como el uso de caracterizaciones despectivas, socavan la unidad necesaria para la libertad.
El vocabulario político se ha enriquecido con una plétora de epítetos, como nacionalista, intransigente, vendido, amante de los turcos, partidista, rusófobo, derrotista. El ambiente tóxico, la rivalidad partidista y la falta de inspiración exacerban el ambiente.
Nos centramos en el grupo de ciudadanos que se identifican como seguidores de la "Escuela Realista", que creen que el problema de Chipre es una historia de oportunidades perdidas, siendo la principal responsabilidad del lado grecochipriota.
Percepciones arraigadas de la "Escuela Realista":
- No hay expectativas de una solución.
- Turquía no tiene motivos para hacer concesiones.
- Llegamos aquí por nuestros propios errores, siendo el arzobispo Makarios el principal culpable.
- Turquía ejerció su legítimo derecho a intervenir.
- Perdimos la mejor oportunidad para una solución con el Plan Annan.
- En Crans Montana, perdimos un acuerdo de solución aún mejor.
En Chipre, los expertos expresan certezas absolutas, a menudo con fanatismo. Muchos han revisado sus puntos de vista, mientras que otros se adaptan a las normas políticas.
Prevalecen la decepción, la falta de fe y esperanza, la pasividad y el compromiso con la mediocridad. En tales tiempos, prospera el populismo.
La segunda parte del artículo se publicará el lunes.