Las flores que amaba Giorgio Armani

La leyenda de la moda, Giorgio Armani, tenía una relación especial con las flores, considerándolas una fuente de belleza y placer.
Armani declaró que en sus espacios, tanto en casa como en su estudio, las flores nunca faltaban, ya que servían como un refugio personal de la exigente rutina diaria.
Entre sus flores favoritas estaban el loto (Nelumbo nucifera), un símbolo de renacimiento, las orquídeas, que consideraba 'misteriosas', y las rosas, que le recordaban a Piacenza.
En su jardín en Broni, también cultivaba peonías, jazmines y agave, creando un espacio de paz y tranquilidad.
Armani creía que las flores visten el alma, ofreciendo rareza, misterio, memoria y resistencia.